Nota

Demanda Boliviana: Dialogar, nada que perder y mucho que ganar

Martes 21 de Julio '15 14:15
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Por Tomás González Valdés
Técnico Programador y Crítico Ciudadano

Hace unos días el Papa Francisco en su visita a Bolivia tanto, al país altiplánico como al nuestro, nos envió un mensaje claro: “Estoy pensando en el mar: diálogo es indispensable. Construir puentes en vez de levantar muros”. Para Bolivia, al menos para sus autoridades, es un apoyo del Sumo Pontífice a su histórica demanda por acceso soberano al mar.

Si nos remitimos al significado en sus dos primeras acepciones es:

1.  Conversación entre dos o más personas que exponen sus ideas y comentarios de forma alternativa

2. Discusión sobre un asunto o sobre un problema con la intención de llegar a un acuerdo o de encontrar una solución

En ambas implica al menos dos interlocutores. Es un intercambio de ideas.

Chile dice que no tiene ningún problema pendiente con Bolivia, sin embrago los altiplánicos dicen que sí: El mar soberano para Bolivia. Pues bien, Chile aceptó la invitación a dialogar y propuso restablecer las relaciones diplomáticas, aclarando que no se tocará el tema del mar dado que Bolivia lo judicializó en la Haya.

Las autoridades bolivianas nos hacen saber por todos los medios posibles que solamente aceptarán restablecer las relaciones diplomáticas con Chile si es que esto implica que se les da la solución que Bolivia exige. Es un sin sentido que no se entiende. ¿Por qué condicionar el dialogo para un problema que solamente Bolivia tiene con Chile condicionándolo más encima a que se les entregue un acceso soberano al mar?

No tiene sentido, menos hoy. Hoy 20 de julio de 2015 Cuba y EEUU nos han dado un ejemplo de lo que se puede lograr con el diálogo.

Han aceptado reabrir sus respectivas embajadas y sentarse a conversar. Estados Unidos no cederá en todo. Cuba tampoco. Estados Unidos no se hace comunista ni Cuba se convierte en un país capitalista. Simplemente los convierte en un par de estados que soberanamente han aceptado que son diferentes y que pueden conversar. Estados Unidos, al menos su presidente ya presentó al Congreso la ley que debe ser aprobada para terminar con el embargo. En Cuba están dispuestos a realizar algunos cambios.

Lo mismo podríamos hacer chilenos y bolivianos. Lo más probable es que Chile jamás ceda acceso soberano al mar, y no porque no quiera. Primero hay un tratado vigente que dejó todo claro. Pero además, si se entrega un acceso por territorio que alguna vez fue boliviano significa partir el país en dos. Y eso, ningún presidente puede hacerlo constitucionalmente. En segundo lugar, no se puede entregar un acceso por el norte porque el tratado en Chile y Perú de 1929 así lo estipula. El tratado de Charaña fracasó porque Perú presentó sus reparos e hizo ver las cláusulas del mencionado tratado.

Pero en cambio se podría buscar mejorar el tratado de 1904. Chile y Bolivia podrían acordar construir un puerto para que sea administrado por Bolivia, con los correspondientes resguardos aduaneros. Y Bolivia, en cambio, podría ofrecer a Chile gas a precio más conveniente, también con los respectivos resguardos para Bolivia.

Dialogando abiertamente se pueden lograr grandes cosas. Lo único que se requiere es buena voluntad y honestidad. No se puede pretender lograr todo, pero se puede llegar a los acuerdos ventajosos para que ambos países se integren y desarrollen como merecen.

Creo que Bolivia, sus autoridades, deberían dejar de hostilizar a Chile. Deberían terminar de declarar que Chile financia o promueve las protestas contra ellos. Chile y Bolivia se necesitan mutuamente. Somos vecinos y nada cambiará eso. Y es mejor que nos llevemos bien y nos ayudemos a que estemos por 200 años más en una pelea inútil.