Nota

Conozca el Decreto Municipal que sería "la lápida" al Hotel Punta Piqueros

Jueves 8 de diciembre '16 07:45
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Por Juan Manuel Ugalde Ramos
juanmanuel@anin.cl
Segundo Tribunal Ambiental de Santiago desechó los recursos interpuestos por la Inmobiliaria Hotel Punta Piqueros S.A y por el Director Ejecutivo del Servicio de Evaluación Ambiental,

Tres días después del fallo del Segundo Tribunal Ambiental de Santiago, que indicó que el proyecto Hotel Punta Piqueros no cumple con la normativa ambiental al no considerar el impacto al valor paisajístico del sector, las áreas protegidas, la flora y la fauna, además del evidente riesgo de tsunami; el Decreto Municipal de Concón N°2882, firmado por el alcalde Oscar Sumonte, que dispone la paralización de las obras, para los detractores del proyecto, es más bien "la lápida” que pone fin a una disputa legal de más de cinco años.

Lo anterior es el efecto de lo ocurrido este 2 de diciembre, cuando el mencionado Tribunal desechó los recursos de forma y fondo, presentadas por la Inmobiliaria Hotel Punta Piqueros S.A. y  por el Director Ejecutivo del Servicio de Evaluación Ambiental de la Región de Valparaíso, Alberto Acuña, quienes buscaban revertir los resuelto en octubre de este año y lograr la luz verde al proyecto.

Sin embargo, sus fundamentos fueron desestimados y más bien se confirmó la ausencia de requisitos insalvables, por lo que el Tribunal dispuso que la Municipalidad debía ordenar la paralización inmediata de las obras, situación que fue materializada por el Decreto firmado por el alcalde de Concón, Oscar Sumonte, y el cual ya habría sido notificado a las partes interesadas.

SUSPENSIÓN Y PARALIZACION

En la parte resolutiva, el alcalde Sumonte indica que “como consecuencia de lo resuelto por el Segundo Tribunal Ambiental, desaparece el sustento de base que tuvo como fundamento la dictación del decreto alcaldicio N° 3.229, de fecha 16 de octubre de 2014”.

A la vez que se indica que se “vuelven a producir todos sus efectos” del Permiso de Edificación N° 07, de fecha 10 de enero de 2011”.

Lo anterior, no es más que decretar la caducidad de la autorización municipal otorgada al polémico proyecto. Esto, al entrar en vigencia lo resuelto por la Corte Suprema del 2 de mayo de 2013, que acogió vía casación el reclamo de ilegalidad interpuesto por el Comité Pro Defensa del Patrimonio Histórico y Cultural de Viña del Mar, y en sentencia de reemplazo, dejó sin efecto el permiso municipal.

Acto seguido el 2 de septiembre de 2014, pese a los resuelto por el Máximo Tribunal, el Servicio de Evaluación Ambiental de Valparaíso califica como “ambientalmente favorable” al mencionado proyecto, situación que derivó que el 16 de octubre de ese año, la Dirección de Obras Municipales nuevamente autorizara la construcción.

Toda esta última actuación, es la que quedó sin efecto, con el fallo del Segundo Tribunal Ambiental de Santiago, por lo que el efecto inmediato, más allá de la “paralización”, consignada en el Decreto es que el proyecto carece de un permiso de obras, por lo que de no poder salvar las observaciones que dan cuenta del impacto al valor paisajístico del sector, las áreas protegidas, la flora y la fauna, y el riesgo de tsunami, la obra hasta ahora construidas estaría destinada a la demolición.

EL DECRETO