Nota

Incendios forestales: Bosques arrasados estaban en cuarentena y sin seguro por plaga de avispas taladradoras

Viernes 30 de Junio '17 00:30
Imprimir Enviar por mail
Por Juan Manuel Ugalde R.
juanmanuel@anin.cl
Forestales estarían en la mira del nuevo fiscal de la casusa, Mauricio Richards, luego de conocerse detalles de Resolución Exenta del SAG que amplió zona de cuarentena por plaga precisamente en zonas que luego fueron afectadas por el gigantesco siniestro que arrasó con bosques en cuatro regiones del centro y sur de Chile.

Un mes antes de que se produjera el inicio del incendio forestal más grande de la historia reciente de Chile y que afectó a cuatro regiones del centro y sur de Chile, una Resolución Exenta firmada por el director regional del Servicio Agrícola y Ganadero de O´Higgins, Juan Sotomayor Cabrera, establecía una cuarentena en toda la Sexta Región por la presencia de la llamada avispa taladradora, la que había prácticamente inutilizado los bosques de pino de la zona.

En el documento conocido por ANIN.CL, fechado el 26 de diciembre de 2016, además la Autoridad del SAG, ampliaba la zona de restricción y control fitosanitario a la localidad de Alcones en la comuna de Marchigue, lo curiosos es que un mes antes en la misma comuna  se produjo un incendio forestal que arrasó con 800 hectáreas de pino.

Un mes más tarde del dictamen del SAG, que imponía claras restricciones a los aserraderos, centros de acopio de maderas o centros de industrialización de maderas, el alcalde de la Marchigue, Héctor Flores, declararía que se habían quemado entre 15 mil y 20 mil hectáreas de la comuna. ¿Coincidencia, casualidad, fortuna o un hecho premeditado?, ésta es una de las incógnitas que deberá dilucidad el nuevo fiscal designado para el caso incendios forestales, el fiscal jefe del Maule, Mauricio Richards, en torno al origen de los siniestros, “ya que los bosques incendiados no tenían cobertura de seguro en caso de plaga de avispas taladradoras, pero sí en contra de incendios”, señala una fuente del caso.

SIREX NOCTILIO

Apareció sin previo aviso pero se extendió rápidamente por la Sexta, Séptima y Octava Región en menos de tres meses, específicamente entre agosto y octubre de 2016. Un pequeño insecto llamado “Sirex Noctilio”, conocido también como la avispa taladora de madera de pino” y tras cuyo paso sólo queda destrucción y maderas inutilizables.

Su presencia había estado controlada por décadas, pero el explosivo y descontrolado aumento de plantaciones forestales en la zona centro sur de Chile activó con fuerza su presencia, siendo el propio Servicio Agrícola y Ganadero (SAG), como se dijo, quien lo reconoció abiertamente decretando zonas de emergencia, decretos de cuarentena por la presencia del insecto e incluso órdenes de quema controlada en predios infectados en O'Higgins, Maule y Biobio entre julio y diciembre de 2016.

Debido a la gravedad de la plaga el propio SAG entregó información a los afectados sobre los planes de acción de control y mitigación creados por CONAF. En el informe técnico del organismo se mencionan opciones para enfrentar la presencia de la avispa, desde métodos de “Raleos” y Tala" en caso de menor impacto, hasta la "Incineración, Picado y Eliminación" en los casos más graves, en palabras simples la forma más certera y eficaz de eliminar a la avispa taladradora es mediante las quemas controladas. El problema era que debido a la extensión de la plaga por varias regiones, se hacía poco viable una quema controlada para tener el 100% de resultados.

INCENDIO PRONOSTICADO

Otro hecho que será resorte del nuevo Fiscal de la causa, es una información conocida por ANIN.CL  y que se remite a mediados del 2016, específicamente a una reunión entre personeros de CONAF y del Ministerio Público, donde una de las autoridades presentes habría indicado que la próxima temporada de incendios forestales iba a tener una connotación nacional.

Y de esto surge la pregunta, si CONAF habría manejado información anticipada por qué no se tomaron los resguardos a tiempo.

Este dato es coincidente con los referido por pobladores, vecinos y hasta algunas autoridades, que relacionan a la etapa más compleja de la presencia de la avispa, con el incendio más grande en la historia no solo de Chile, sino de Sudamérica y el Planeta; con cientos de focos simultáneos, características diversas y una propagación impensada, pero con un denominador común: las llamas arrasaron prácticamente todos los predios de pinos y bosques forestales que estaban infectados por “Sirex Noctilio”.

En la Sexta Región por ejemplo, el SAG había detectado la presencia de la Avispa Taladradora y decretado cuarentena en Lolol y Marchigue, zonas donde se concentra el 75% de toda la producción forestal de la región. El 40% de dichos predios predios forestales fueron afectados por incendios, donde además el fuego cruzó a comunas como Pumanque, Peralillo, Paredones y hasta Santa Cruz, todas unidas por cerros plantados con bosques y circunscritos en unos 60 kilómetros a la redonda.

En el Maule la presencia de la plaga fue acreditada en prácticamente toda la región. En febrero de 2017, más de 60 mil hectáreas fueron consumidas por las llamas, siendo Constitución, Santa Olga, Hualañé, Vichuquén y Licantén las más afectadas, coincidentemente las zonas con mayor presencia de predios forestales y también la plaga de la avispa.

El escenario se repite calcado en la Octava Región. El mapa del SAG incluso hablaba de zonas con extrema gravedad en la presencia de la plaga en lugares como Cabrero y los Ángeles. Al comparar el mapa por el paso del fuego la coincidencia es muy alta. La localidad más afectada por las llamas fue Florida, justo en medio de la zona infectada por la avispa.

Todos elementos que fueron entregados en su momento al Ministerio Público y a Fiscalía pero que no fueron incluidos en la investigación que lideraba Emiliano Arias, al menos no se conocen diligencias sobre la materia, pese a que en la audiencia de formalización esta plaga de avispas fue citada como un factor a considerar.

SIGUE LA AMENAZA

Entre tanto la avispa taladradora sigue estando presente, por un lado transformándose en un factor que pudo haber originado los gigantescos incendios del verano 2017, pero además, porque pese a todas miles de hectáreas de bosques arrasados por las llamas la plaga no fue erradicada completamente y aún quedan zonas infectadas, lo que sigue significando una verdadera amenaza para los agricultores y habitantes de esas localidades, quienes temen nuevos incendios posiblemente originados a causa de la silenciosa avispa.