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Alertan sobre condiciones favorables para la ocurrencia de gigantescos incendios forestales y urbanos

Sábado 29 de Julio '17 16:00
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Por Equipo Prensa ANIN.CL
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Pese a la gran cantidad de siniestros y desastres ocurridos en los últimos años y la serie de anuncios gubernamentales, aún no se concretan medidas preventivas ni los recursos para enfrentar potenciales nuevas emergencias. Por si fuera poco, las lluvias generarán un mayor volumen de vegetación en varias regiones del país.

Las imágenes de las llamas arrasando sin control prácticamente cuatro regiones del país, todavía siguen en la mente de muchos compatriotas, desde aquellos que lo perdieron todo, hasta millones que observaban con asombro la fuerza de la naturaleza, sin que nadie pudiera hacer nada. De eso han transcurrido casi seis meses y el próximo verano se aproxima rápidamente, pero las lecciones parecen no haber sido aprendidas. Todos los anuncios gubernamentales y políticos, sobre la creación de una nueva institucionalidad de emergencia y mayores recursos para evitar la ocurrencia de hechos similares quedaron en el olvido. Tal como las cenizas de bosques, poblaciones y cultivos quemados, el viento se los ha llevado.

Peor aún, en el año 2012, tras los gigantescos incendios ocurridos en las Torres del Paine, Valparaiso, Viña del Mar y otras zonas del país, se creó una Comisión Investigadora de la Cámara de Diputados. 105 páginas de conclusiones en un informe que congregó a expertos, académicos y parlamentarios, donde el mayor consenso fue la necesidad de crear una nueva Onemi, reformar Conaf e invertir en equipos, vehículos y aeronaves, además de una planificación urbana y forestal responsable. Sin embargo, pese al crudo diagnóstico el ejecutivo no hizo nada en todos estos años y el tema sólo volvió a reflotar debido a la tragedia de enero de 2017. 

Muchos se preguntan: si el gobierno hubiera recogido e implementado algunas de esas propuestas y medidas ¿los incendios y las muertes se hubieran podido evitar o minimizar?.

Lamentablemente la historia parecer volver a repetirse y la preocupación abunda en varias regiones del país. Desde Valparaíso y al interior de la Comisión de Seguridad del Core, los datos que se manejan no son alentadores. El Consejero Manuel Millones ha sostenido varias reuniones con organismos de emergencia locales y regionales, además de Bomberos y el escenario que se avisora es de alerta.

"Hay preocupación porque el Gobierno no ha tomado los resguardos necesarios para enfrentar la temporada de verano, donde claramente van a ocurrir nuevos incendios, sobre todo partir de la gran cantidad de lluvia que ha caído y que creará una mayor carga combustible de vegetación, que va a estar presente en este período. Pero además de esta carga combustible adicional, tenemos un riesgo evidente sobre los sectores urbanos y sectores forestales, porque no se ha tomado ninguna medida concreta. Lo que uno lamenta es que pese a existir un informe del primer incendio grande que existió en 2012, donde murieron personas y después en este verano donde también fallecieron 11 chilenos, ni el parlamento ni el Gobierno hayan hecho nada", indicó.

El Consejero Regional recordó que bajo la administración del ex Presidente Sebastián Piñera se envió un proyecto de Ley que creaba la nueva institucionalidad y que asumía las funciones de Conaf, pero en el Senado los legisladores de la Nueva Mayoría rechazaron la iniciativa y sólo en marzo del 2017 la presidenta Bachelet lo volvió a ingresar, pero sin poner urgencia, lo que lo tiene durmiendo en la comisión de recursos naturales y medio ambiente.

"Este es un Gobierno que termina, pero que debe asumir la responsabilidad hasta marzo de 2018, de modo tal de tener la certeza que no van a ocurrir más desgracias personales, ni daños materiales ni ambientales. Yo quiero expresar mi preocupación porque en las distintas regiones, partiendo por la V, no tenemos ninguna preparación para evitar hechos similares que ya ocurrieron", agregó Manuel Millones.

INVESTIGACIÓN Y RESPONSABILIDADES PENALES

Pese a ser una materia distinta, preocupa también los escasos avances en las investigaciones para esclarecer el origen de los incendios. El 2014 tras el megaincendio en Valparaíso aparecieron varias hipótesis y denuncias de intencionalidad.

Ahora en la Sexta Región y con cambio de fiscal de por medio, tras la remoción del fiscal Emiliano Arias por no haber cumplido con imparcialidad al debido proceso, todo se ha centrado en la acusación a tres trabajadores de la empresa eléctrica por el delito de incendio, pero se han dejando de lado otras importantes aristas que no han sido indagadas, como las posibles intencionalidades, las omisiones de las autoridades políticas y hasta la presencia de plagas en los predios forestales.

Por ejemplo, no se ha investigado si la presencia de la llamada avispa taladradora, cuyo nombre científico es "Sirex Noctilio", pudo ser factor en los incendios, considerando que la plaga que había prácticamente inutilizado los bosques de pino de la zona y la única forma de erradicarla era con la quema. A eso se suma que en medio de las millonarias pérdidas para los empresarios forestales, los seguros no cubrirían plagas, pero si daños a causa de los incendios. Sospechas que incluso fueron documentadas por la ONG Red Unidos y cuyos antecedentes fueron entregados al Ministerio Público, pero de todas formas no se incluyeron en la carpeta investigativa.

Tampoco se ha indagado las responsabilidad de las autoridades. Desde eventuales respuestas tardías, hasta saber si CONAF fiscalizó o no los predios forestales, donde ahora se acusa que no hubo una mantención ni limpiezas adecuadas en los "cortafuegos".

Menos se ha investigado sobre los informes de expertos y bomberos ya han expresado que durante la expansión de las llamas les llamó poderosamente la atención que el viento soplaba de sur a norte, y sin embargo, los incendios se desplazaban de norte a sur, es decir contra el viento, lo que refuerza la hipótesis de la intencionalidad de los siniestros.

Interrogantes que podrían dar luces de las responsabilidades penales y hasta determinar si existió omisión dolosa de las diferentes autoridades con competencia en los siniestros, pero que hasta ahora tampoco se concretan. Nadie podría extrañarse entonces si nuevamente vuelve a ocurrir una gigantesco incendio forestal o urbano, porque las condiciones para se que se repita son aún peores que años atrás.