Nota

El voto seguro favorece a las campañas invisibles de los cores en Región de Valparaíso

Jueves 2 de noviembre '17 03:15
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Por Juan Manuel Ugalde Ramos
juanmanuel@anin.cl
En una campaña concentrada en la disputa presidencial, senatorial y a diputados, la elección de consejeros regionales es el “arroz” o el “pariente pobre”, lo que exige un doble esfuerzo de los aspirantes a ser parte del cuerpo colegiado del Gobierno Regional.

No hay duda que la elección de consejeros regionales, es casi el “invitado de piedra” para los comicios de este 19 de noviembre, donde todas las fuerzas partidarias se concentran en la disputa presidencial, senatorial y a la Cámara de Diputados.

Prueba de lo anterior es también el aporte económico de los partidos a sus candidatos al CORE de Valparaíso, que de acuerdo a lo informado por el SERVEL, no supera el millón de pesos.

Esto sin duda supone un riesgo para los cores en ejercicio en esta elección, pero sin duda es casi una tarea titánica para aquellos que por primera vez aspiran a un sillón en el Gobierno Regional de Valparaíso.

Es que toda la publicidad se concentra en los candidatos a la Presidencia, al Senado y a la Cámara Baja, donde los cores casi no existen pese a la importancia que tienen sus decisiones para el desarrollo de las comunas.

A ello contribuye que la Ley sobre publicidad electoral también es arbitraria, ya que la franja televisiva solo permite tribuna a los candidatos al Congreso, por lo que los partidos políticos ni siquiera consideran a los candidatos a core.

VOTO SEGURO

Pero este aspecto agraz, tendría un revés dulce para los cores en ejercicio, con nombres reconocidos e instalados, y especialmente aquellos que alcanzaron un respaldo de mayoría en la pasada elección.

Pues precisamente, la poca visibilidad y reconocimiento de los aspirantes al Consejo Regional, favorecería a los candidatos que van a la reelección, muchos de los cuales incluso fueron sondeados para un cupo al Parlamento.

De ahí que a “río revuelto…”, los analistas coinciden que los cores en ejercicio tienen más posibilidades de salir electos que los que candidatos nuevos. “La gente vota seguro por los nombres que más recuerda y si ese core ha tenido una buen rol, no debería tener problemas para ser reelecto”, indica la fuente.

Así algunos de los nombres que probablemente seguirán en su cargo son aquellos que lograron una mayoría diferenciadora en la pasada elección como es el caso del DC Roy Crichton en la Provincia de San Antonio, Sandra Miranda (PPD) en la Provincia de Los Andes –que además fue la primera Presidenta Electa del Core de Valparaíso-, Roberto Chahuán (RN) en la Provincia de Quillota y Manuel Millones (UDI) en Viña del Mar, Concón y Puchuncaví, quien además obtuvo la primera mayoría regional con más de 27 mil votos.

A este grupo se suman también los cores más reconocidos, con más periodos, y que además tuvieron un respaldo ciudadano en la elección del 2013, que les permite mirar con optimismo el acceder a un nuevo periodo en el Consejo Regional. Este es el caso de Percy Marín (RN), Mauricio Palacios (PRSD) y María Paz Santelices, en la Provincia de Marga; Roberto Burgos (DC), Manuel Murillo (PPD) y Evelyn Mansilla (RN) en Valparaíso Sur, Iván Reyes (RN) en San Felipe, al igual que Felicindo Tapia (PRSD) que ingresó en reemplazo del fallecido Carlos “Súperocho” Alarcón, pero que tiene un pasado con concejal por Viña del Mar.

En todos ellos el principal capital a su favor es tener instalado su nombre y asociado al cargo del consejero regional o core, “este sólo hecho le saca dos cuerpos de ventaja a sus competidores”, agrega el Analista.

EN DUDA

Aunque también bien aspectados pero con un aspecto de reserva por conflictos políticos, se encuentra la core María Teresa Cerda, que renunció a RN y se postula a la reelección por Amplitud en la Provincia de Petorca.

Por la misma zona, el PC Daniel Garrido busca un nuevo periodo en el CORE, tras ocupar también el cargo de Presidente, aunque en este proceso no contaría con un apoyo transversal de su Colectivo a partir de problemas personales.

En San Felipe, el ex core Antonio Ayala tras renunciar a la DC, por primera vez enfrenta una elección por sufragio universal pero esta vez como carta de Amplitud.

También existe un interrogante de lo que ocurrirá con el ex PS y ahora PPD, Cristian Urrea, que va nuevamente a la elección por Marga Marga, pero ahora sin el apoyo del alcalde de Quilpué, Mauricio Viñambres, que esta vez presenta a un nuevo “delfín”, el ex gerente de la Corporación, Reinaldo Orellana.

En esta disputa surge el nombre de José Orellana, la carta del Frente Amplio, para acceder por primera vez al Consejo Regional.

UN CASO APARTE

Dentro de este escenario, un caso aparte y con un notorio apoyo publicitario, es del joven DC Cristián Mella e hijo del “imbatible” alcalde de Quillota, Luis Mella, quien es calificado como el único aspirante al CORE que tendría ventaja, incluso por sobre su compañero de lista, el también DC y core en ejercicio, Ricardo Aliaga.