Nota

Director de Gendarmería en el “ojo del huracán” por anulación de contrato de tobilleras electrónicas

Jueves 16 de noviembre '17 03:30
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Uno de los hechos que se buscaría dilucidar en torno al director Jaime Rojas, es la veracidad y el contexto de una reunión en España y una cena donde habría compartido mesa con el dueño de Global Systems y el Embajador de Israel.
Por Juan Manuel Ugalde Ramos
juanmanuel@anin.cl
Lo cierto es que hoy no existe ninguna empresa responsable de monitorear a los reos con libertad condicional, luego que Contraloría no tomara razón del trato directo con Track Group, y que la adjudicación a Global Systems Chile está siendo analizada por el Tribunal de Compras Públicas.

EL episodio cúlmine de un proceso plagado de situaciones confusas, para muchos, cuestionables desde el punto de vista de la probidad y al límite de la legalidad, para otros, como bien se deduce de las presentaciones efectuadas ante la Contraloría General de la República por la Asociación de Directivos, Profesionales, Técnicos, Administrativos y Auxiliares de Gendarmería de Chile (ADIPTGEN) y de las impugnaciones interpuestas ante el Tribunal de Compras Públicas, ocurrió ayer luego que la Contraloría resolvió no tomar razón al trato directo que pretendía dar continuidad al monitoreo de los reclusos en libertad, mediante el uso de tobilleras electrónicas.

La decisión del Ente Fiscalizador en la práctica anula el trato directo que Gendarmería de Chile suscribió con la firma norteamericana Track Group, empresa que hasta el 17 de octubre era la responsable del monitoreo telemático,  a la cual se le extendió su contrato por seis meses, por la suma de $6.889.438.408 , cifra que supera ampliamente el trato original, donde además Track Group debió hacer el gasto de instalación e implementación del sistema de control, por lo que lo casi 10 millones de dólares, sólo respondían a dar continuidad al sistema, sin contemplar ninguna nueva inversión.

Este trato directo, se justificó desde Gendarmería, luego que la propia Track Group, y la empresa Pegasus S.A. denunciaran ante el Tribunal de Compras Públicas la nueva licitación adjudicada por más de 22 mil millones de pesos a la compañía de capitales israelíes, Global Systems Chile, empresa que fue seleccionada por la Comisión Evaluadora pese a ser calificada con nota 4,4 versus, Pegasus S.A que obtuvo un 6,05.

Pese a ello, la Comisión presidida por el subdirector de Administración y Finanzas (s) de Gendarmería, Sergio Palma Sepúlveda, resolvió recomendar que se adjudicara a la Global Systems Chile, “por cuanto presenta la mejor solución tecnológica para dar cumplimiento a los requerimientos del sistema de monitoreo telemático de condenados”.

Al parecer en lo anterior, no se consideró la inexperencia de Global Systems Chile en el monitoreo de reclusos, requerimiento que pudo ser salvado mediante el traspado de trayectorio de los proveedores de la tobilleras, 3M, Firma que por otra parte presenta cuestionamientos de seguridad en Argentina, España y Colombia, paises que cuentan con este tipo de artefactos de control de reos.

EN EL OJO DEL HURACÁN

Sin duda este revés coloca en el “ojo del huracán” al director de Gendarmería, Jaime Rojas (PPD) de profesión geógrafo, que además de acuerdo a lo informado por el portal ElCiudadano.cl, abordó el proceso de licitación de las tobilleras con los diputados de ascendencia judía, Gabriel Silber y Daniel Farcas, en una serie de reuniones registradas en dependencias de las Dirección Nacional de Gendarmería.

En lo concreto, la abstención de la Contraloría, dejaría en la práctica sin una empresa responsable el control el desplazamiento de los reos que actualmente utilizan tobilleras GPS. Esto sin contar,  que tampoco se conoce el futuro de la nueva licitación, por lo cual este vacío, ya es calificado como una bomba de mecha corta que promete estallar en medio del edificio de calle Rosas 1264.

Por lo pronto, ANIN.CL fue informada que ante la gravedad de los hechos, la próxima semana se solicitará en el Congreso la conformación de una Comisión Investigadora, donde el acento estará en la responsabilidad administrativa y legal del equipo dispuesto por el director Jaime Rojas, en un proceso donde no se habrían tomado los resguardos básicos para este tipo de licitaciones, exponiendo al Estado a demandas millonarias.

n punto central a dilucidar sería constatar la existencia de redes y posibles vínculos de la empresa ganadora, además de verificar la existencia de reuniones entre el oferente, diplomáticos, el director Rojas e integrantes de la Comisión Evaluadora, en pleno proceso de adjudicación..