Nota

Las derrotas son huérfanas y los triunfos tienen demasiados padres

Martes 9 de enero '18 09:45
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Por Hector Lautaro Correa Castillo
Profesor y Licenciado en Educacion - Concejal La Calera

Siendo mayoría la izquierda y el centro izquierda, no logran acuerdos, ni tampoco se  articulan en segunda vuelta. Chile por tanto cambio dicen que Piñera también perdió, es un nuevo ciclo político, quedo instalado el malestar de la ciudadanía, el rechazo, dicen que no  tienen la fuerza de retrotraer el proceso de Bachelet. No va a ver avance si esta Piñera se escucha por un lado, por otro la amenaza de Chilezuela, peligroso, entonces todos contra la derecha, Guillier se negó a crear una plataforma programática entre la primera y la segunda vuelta o converger en unos 5 puntos estratégicos, se acusa que el liderazgo de la segunda vuelta le correspondía a Guillier y su conglomerado, sin embargo Guillier dice; no voy a asumir el programa del frente amplio, muchos apuntan a agudizar las contradicciones, Sus líderes no escucharon, no advirtieron, un mal análisis, una campaña tibia, no se diferencia de la derecha, mantiene el discurso de continuidad, prácticamente defiende lo que se estaba haciendo el gobierno Bachelet, Guillier y la Nueva Mayoría muestran su incapacidad de movilizar o liderar por sí solo, a los frente amplista o a los adherentes frente amplistas. Solo se extremaron las posiciones, la rigidez se apodera de todos, se agrega un mal diseño de estrategia desde la presidencia, Piñera es considerado una amenaza, para migrantes, para la diversidad sexual, para las etnias y para los derechos de las mujeres. En los análisis históricos, no estaba el frente amplio, nunca se pensó, nunca se considero, se subestimo su fuerza erróneamente.

Por otro lado Mariana Aylwin, Goic y Lagos descorcharon un champagne, celebrando el triunfo y la deslealtad, aunque digan lo contrario, ya nadie les cree.
Al día siguiente la Presidenta desayuna con el Presidente ¿nuevo u viejo?. Tradición republicana, pero la molestia la disimula bien. Debe ser muy molesto para Michelle Bachelet, ya que es segunda oportunidad que le cruzará la Banda Presidencial a este mismo presidente, en política esto se le llama derrota. La ley de los contrarios, éxito - fracaso, triunfo - derrota, la gran derrotada Bachelet - el gran triunfo de Piñera, por ambos lados hay derrota moral, esto por fin provocara movimiento en el país.

A la derrota, se debe sumar también la del conglomerado oficialista. Por la falta de liderazgo de Bachelet, para mantener disciplinados a los Socialistas, a los Pepedés, a los Demócrata Cristianos, a los Comunistas y a los Radicales.

Un gobierno que se comprometió a múltiples promesas insatisfechas, que además se funò con el escándalo familiar de Caval; que se cayó a pedazos con los niños asesinados en el Servicio Nacional de Menores; por el agónico hotel cinco estrellas, terco beneficio y garantía del penal de Punta Peuco para criminales de lesa humanidad; por los innumerables casos de corrupción milicogate, carabineros de Chile; por olvidarse de Bolívar y del latino americanismo, por olvidar el tercer mundo, por los resultados de la economía; por haber carbonizado nuestras fuentes energéticas; por no haber escuchado al movimiento NO+AFP.

No podemos olvidar la falta de más de 3795 médicos en el sistema de salud público (1004 especialistas y 2791 médicos primarios), casi 1.500.000 de pacientes en lista de espera de los cuales 34.000 son niños, las más de 100.000 muertos entre el 2005 y 2017, sin haber sido visto por un médico siquiera como paciente, tampoco se puede dejar de mencionar que el estado fue denunciado por homicidios omisivos, los pobres se mueren sin ser atendidos, solo el 2016 mueren 25.000 personas,  también se practica la xenofobia con los médicos extranjeros, Chile sigue poniendo fuertes restricciones a la equivalencia de títulos, la burocracia y las interminables listas de pacientes.

Las contradicciones permanentes del equipo de gobierno respecto de las reforma educacional, en cuanto la represión despiadada de nuestra etnia en la Araucanía. Así como por haber mantenido todos los privilegios del mundo castrense y haber votado contra el reajuste  de remuneraciones dignas para los trabajadores de Chile.

Todas estas organizaciones casi sin militancia real, partidos moribundos de pura cúpula, totalmente antidemocráticos. Que arrastran esta debilidad por décadas. Nueva Mayoría conto con una mayoría parlamentaria, pero los díscolos de hoy hacen primar el personalismo y los protagonismos personales, de lo contrario se habrían podido aprobar varias reformas importantes. Incluso la posibilidad de la Asamblea Constituyente y habernos dejado una nueva Constitución a la altura de los tiempos. Por lo mismo se suma la derrota de todos los operadores políticos que han viralizado toda la administración pública y mal gastado los recursos del Estado.

Alejandro Guillier no convoco a la ciudadanía a votar por él, las zancadillas de su entorno político lo desestabilizaron varias veces. Al final su proclama o consigna de su Comando convoca a votar contra Piñera, más que apoyo a su candidatura, lo termino de aniquilar.

También triunfa la Concertación, que nunca quiso al Partido Comunista, recordar que este conglomerado la concertación termina seducido y encantado con el neoliberalismo, heredado de Pinochet, por la impunidad y por su creciente falta de probidad. Piñera tuvo un triunfo contundente sobre el 9%, como lo reconoce con  Alejandro Guillier.

GANÓ LA ABSTENCIÓN

Sin embargo, nadie dice que gano de nuevo la abstención, todos pierden frente a la abstención, victoria o derrota tachada, de nuevo, por más de un 50 por ciento gana la abstención, por lo que los porcentajes obtenidos por su votación hay que rebajarlos al menos un 50 por ciento.

Desde mi punto de vista se busca este sistema electoral, no para que vote el 90% o 100 % de los ciudadanos, solo se busca un sistema impuesto, a causa del sistema electoral que nos rige antidemocrático y donde solo se ejerce por parte de la ciudadanía un derecho y no una obligación ciudadana. Por tanto gana el Sistema contra los partidos y contra los candidatos, no es primera vez que gana la abstención en Chile. Luego viene el acomodo de todos en la zona de confort de todos sin exclusión, pero de todos.

Trato de explicar la existencia de una clase política que tiene el poder, que ya lleva gobernando y cogobernando por casi 30 años. Es difícil darle credibilidad democrática otra vez al país con tan altos niveles de desafección electoral, no se cree en el sistema y donde el poder superior está radicado en el Tribunal Constitucional, ni siquiera en los poderes clásicos del Estado.

Con tanta inequidad, con tanta desigualdad, con diferentes niveles educacionales, la  extrema concentración de la riqueza y la pobreza.

Hay líderes y partidos políticos que se preparan para asumir la oposición parlamentaria al gobierno Piñera, se acomodan también aunque lo nieguen. Quizás lo mejor sería crear organizaciones verdaderas o mucho mejor sería que la  oposición se tome las calles, las poblaciones, los sindicatos, las organizaciones vivas de la ciudadanía y no el parlamento.

Convocar a quienes perdieron en este torneo electoral, pero no a sus antiquísimas organizaciones políticas. Que más bien se diseñe una política para conquistar la convicción y la movilización de ese 50% apático, que rechaza el sistema de votación, ese que no se suma, sumar a todos los que no se asustaron con las amenazas y el terrorismo de la derecha, siempre amenazando y sumar a los que votaron en contra de… sin elegir una opción política que solucione los problemas del país; injusticia salarial, la delincuencia, el narcotráfico, los altos negocios del país y las colusiones.

No hay quien no haya asumido, hasta aquí, que a la ideología hegemónica se le hará todavía más difícil gobernar y seguir imponiéndose con este gobierno electo. Cuando lo más probable sea que los resultados provoquen la protesta social y colabore a sepultar a los añosos y corruptos referentes de la izquierda y del progresismo “sin progreso aun”.