Nota

El efecto dominó del fallo de la Suprema en caso Mall Barón amenaza a directorio EPV y proyecto institucional

Miércoles 10 de enero '18 09:30
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Por Juan Manuel Ugalde Ramos
juanmanuel@anin.cl
Mientras ayer Mall Plaza dio por finalizado contrato, los querellantes van por la cabeza del presidente de la estatal portuaria, Raúl Urzúa, y su directorio, falencias apuntan a desconocimiento de normas urbanísticas de unidad que encabeza Franco Gandolfo y a observaciones de la DIPRES para el proyecto Palacio Subercaseaux.

Cientos de millones son los que se han gastado en una década en estudios, como el arqueológico del sector Barón, o de riesgo de tsunami, recursos que también se suman al Valparaíso Terminal de Pasajeros (VTP) -proyecto anexado al extinto Mall Barón-, despilfarro que podría continuar a la luz de los efectos del fallo de la Corte Suprema, al amenazar el futuro del proyecto institucional en el ex Palacio Subercaseaux

Así los coletazos del caso Mall Puerto Barón, por lo pronto, amenazan con ir mucho más allá de la decisión de los querellantes de ir tras la cabeza del presidente de la portuaria, Raúl Urzúa y su directorio.

FRACASO CONFIRMADO

El fracaso ya es un hecho, luego que ayer Mall Plaza pusiera fin al contrato de concesión con EPV, tras 10 años de espera, al declarar que “lo sucedido con el proyecto refleja la urgencia de avanzar en una institucionalidad que otorgue reglas claras, con procesos de revisión y aprobación en tiempos acotados para todos los actores involucrados en el desarrollo de proyectos de inversión”.

Sin embargo, el dolor de cabeza, que pasó a jaqueca, amenaza con ser una migraña invalidante, luego que fuentes del caso confirmaron a ANIN.CL que a este revés se puede sumar otro más.

La razón es que el mismo equipo técnico de la EPV que se jugó por el proyecto Mall Barón, es el mismo de que lleva adelante el proyecto del edificio institucional en el ex Palacio Subercaseaux.

Diversas autoridades coinciden que ante este escenario adverso es preferible esperar a la nueva administración gubernamental, luego de la constancia de una serie de errores, donde las miradas están centradas en el Departamento que encabeza el gerente de Desarrollo y Concesiones de EPV, Franco Ganfolfo.

“Existe al parecer una falta de conocimiento de normas básicas de la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción, por lo que es de gran riesgo que este proyecto se eche a andar sin que lo revise un tercero”, señala la fuente.

DEMANDAS AL FISCO

“Lo que es más grave que por estos errores se expone al fisco a demandas civiles por parte los mismos inversionistas”, agrega.

Cabe consignar que el ex Palacio Subercaseaux se compró a la Municipalidad de Valparaíso en más de 530 millones de pesos y la propiedad ya está inscrita a nombre de la Empresa Portuaria de Valparaíso.

El primer escollo estuvo a cargo de la Dirección de Presupuestos (Dipres) que observó el diseño del edificio propuesto, con un valor de la obra que supera los 6 mil millones de pesos y se ubica en calle Serrano en la denominado zona cero, por lo que exigió cambios.

Lo curioso es que pese a todos los contratiempos, EPV igual licitó obras para el reforzamiento de la edificación que aún se sostiene del ex Palacio Subercaseaux.

Lo que se cuestiona además que al final del Gobierno se haga esta licitación para adjudicarla antes de que se vayan las mismas autoridades, siendo en próximo gobierno quien tendrá que asumir las externalidades por este inusual apresuramiento en la licitación y adjudicación de las obras del nuevo edificio.