Nota

Operación desabordaje: El chanchito roto del Gobierno Regional y los proyectos express

Domingo 18 de febrero '18 14:00
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Por Juan Manuel Ugalde Ramos
juanmanuel@anin.cl
En un hecho inédito, este año ya se han adjudicado y licitado cerca del 90% del presupuesto asignado a la región para el 2018. Aldoney señalaría que es una ayuda para el futuro intendente y para el Consejo Regional.

Mandatos y convenios que históricamente tardaban –dada la burocracia- hasta julio e incluso agosto en materializarse, para dar curso a financiamientos aprobados por el Gobierno Regional de Valparaíso y que permitieran a los municipios llamar a licitación, este año ya se encuentran todos despachados en el mes de febrero, por un monto total de 70 mil millones de pesos.

El cuestionamiento viene es que en esa cifra, que incluye proyectos de luminarias, equipamientos y otros, equivale al 90% del presupuesto del Gobierno Regional de Valparaíso para este año 2018. “La Nueva Mayoría se va, rompió el chanchito y con suerte deja la caja chica”, señaló un funcionario del Gore de Valparaíso.

Como prueba este 16 de febrero se firmó el convenio de tres proyectos por casi 450 millones de pesos para la Municipalidad de Puchuncaví. Específicamente los proyectos de reposición de alumbrado rural por 115 millones de pesos, el de ampliación de luminarias por 249 millones de pesos, y el del cierre perimetral del Complejo Municipal por 105 millones de pesos.

“De esta forma se garantiza que se llame de inmediato a licitación se adjudique, y cuando llegue la nueva administración no pueda revertir el proceso, pues ya está consumado”, agrega la fuente.

EN LA CONTINGENCIA

Otro de los consultados, precisó que todo este proceso encabezado por el intendente Gabriel Aldoney, se produjo en medio de las peleas y disputas de los partidos, concentrados por cargos como el del futuro intendente regional y del propio presidente del Consejo Regional.

Lo cierto es que medio de la contingencia, en el Gore se seguía al pie de la letra la instrucción que venía de La Moneda, dejar el chanchito roto. Si me consultan esta instrucción implica dejar con la caja vacía al próximo intendente, de modo que en su primer año no pueda hacer gestión y sólo se concentre en administrar la cartera de proyectos aprobadas por Aldoney, es decir bailar al ritmo de la Nueva Mayoría y no poder establecer sus propias prioridades de gobierno”, explicó el consultado.

La cartera aprobada de manera “express”, más los proyectos con financiamiento comprometido superan los 70 mil millones de pesos, que en la práctica bordea el 90% del total presupuesto asignado a la región.

¿AYUDA A FUTURO INTENDENTE?

En su defensa el intendente Gabriel Aldoney ha señalado que con estas priorizaciones se la facilita la labor al nuevo intendente, por cuanto dicha autoridad con nuevos equipos de confianza y un Consejo Regional nuevo, debe destinar un tiempo en aprender y conocer a cabalidad el funcionamiento del Gobierno Regional; y ene se tiempo, no van a aprobar proyectos y esa situación llevaría a un atraso en la ejecución, lo que derivará en una baja ejecución presupuestaria, lo que implicaría un castigo a la región en los fondos asignados para el 2019 en los fondos asignados para el 2019.

No obstante hay otros sectores más conservadores que indican que esta es una estrategia diseñada por el Gobierno, cuyo fin sería anular el primer año de los intendentes, teniendo en consideración que el Presidente Electo y su gabinete, han exigido que la autoridad designada como intendente debe ser candidato al cargo de gobernador regional el 2020.

Por lo tanto, el sucesor de Aldoney, necesariamente deberá renunciar el 2019, es decir sólo tendrá 18 meses de gestión y en ese plazo debe visibilizar su figura y ser una autoridad eficiente y reconocida por todos.