Nota

Vecinos denuncian que Dirección de Obras de la Municipalidad de Valparaíso se puso de lado de Inmobiliarias

Miércoles 6 de diciembre '17 12:00
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Las obras de construcción en calle Ibsen del cerro Las Delicias continúan pese a que la Contraloría ordenó a la DOM de Valparaíso certificar la caducidad del permiso de obras.
Por Juan Manuel Ugalde Ramos
juanmanuel@anin.cl
Contraloría certificó caducidad del permiso de obras de proyecto de dos torres de departamentos en el Cerro Las Delicias, sin embargo director (s) DOM, Patricio Miranda Zambrano, se niega a suspender las faenas y pide apoyo al Seremi de Vivienda, Rodrigo Uribe.

“Nos parece insólito que el director de Obras Municipales de Valparaíso, de la denominada Alcaldía Ciudadana solicite al Seremi de Vivienda que valide un proyecto inmobiliario que la propia Contraloría certificó que no cuenta con un permiso de obras vigente, citando como jurisprudencia lo ocurrido con el Mall de 14 Norte en Viña del Mar”.

Este es uno de los reparos dados a conocer a ANIN.CL por un grupo de vecinos, reunidos en la Junta de Vecinos 118 del Cerro Las Delicias de Valparaíso, sorprendidos y a modo de graficar su impotencia, de que pese a contar con un dictamen de la Contraloría General de la República, que certificó que el proyecto de la Inmobiliaria Ibsen (Constructora Alborada) para la construcción de dos torres de departamentos de 21 pisos, no cuenta con un permiso de obras vigente, no entienden cómo la Dirección de Obras de la Municipalidad encabezada por Jorge Sharp, se niega a  paralizar las obras, y en cambio, recurre a la Seremi de Vivienda para validar el emprendimiento habitacional.

El caso es conocido, y así da cuenta las cartas enviadas a la Ministra de Vivienda, Paulina Saball, al Seremi de Vivienda, Rodrigo Uribe, al alcalde de Valparaíso, Jorge Sharp, al contralor regional Víctor Hugo Merino, y al propio director (s) de Obras Municipales de Valparaíso, Patricio Miranda Zambrano, de quien solicitan que decrete la caducidad del permiso de obras del proyecto de construcción de 2 edificios residenciales de 21 pisos y 3 subterráneos, que incluyen 346 departamentos, 248 estacionamientos y 183 bodegas, en una superficie total de 28.203,61 m2, del titular Inmobiliaria Ibsen Limitada.

El argumento de los vecinos, con el patrocinio del abogado de la Fundación Defendamos la Ciudad, Rodrigo Avendaño, es que el permiso de obras del proyecto, que además presenta vicio en su anteproyecto, caducó automáticamente el pasado 4 de diciembre del 2016, luego que transcurriera el plazo legal de 3 años sin que se diera inicio a las faenas, de acuerdo a los requerimientos descritos en la Ordenanza General de Urbanismo y Construcción.
La mencionada norma indica que se entiende como iniciadas las obras siempre y cuando se hayan realizado la totalidad de los trazados y las excavaciones descritas en el plano del proyecto.

Así a requerimiento de los denunciantes, el contralor regional de Valparaíso, Víctor Hugo Merino señaló en un dictamen fechado el pasado 24 de agosto de 2017, que "esta Contraloría estima que no se advierte la existencia de documentos que permitan afirmar con la debida certeza que dentro del plazo de tres años siguientes a la emisión del permiso se hubieren iniciado los trabajos correspondientes".

De igual forma, el Ente Fiscalizador desestimó la validez de los medios de prueba aportados por la Inmobiliaria con el fin de certificar el supuesto inicio de faenas, y que corresponde a un set de fotografías, con certificación notarial, las que fueron ingresadas a la Dirección de Obras Municipales (DOM) días antes del plazo de caducidad:

"Las certificaciones notariales aportadas, de 23 de noviembre de 2016, sólo dan cuenta del inicio de los trabajos y la instalación de niveletas y de letrero de obra, entre otros elementos del lugar, que resultan insuficientes para asegurar que, en los términos exigidos en el artículo 1.4.17 (de la LGUC), se haya efectuado la totalidad de los trazados y dado inicio a las excavaciones contempladas en el proyecto aprobado hasta esa fecha", concluye el dictamen.

ACTITUD INEXPLICABLE

Basilio Fernández Rivera, domiciliado en un terreno contiguo a la construcción, el dictamen es clarísimo, por lo que a su juicio existe un evidente desacato del actual titular de la DOM. El accionar de Sergio Miranda Zambrano, también fue dado a conocer a la ministra de Vivienda, Paulina Saball y al Seremi de Vivienda, Rodrigo Uribe, específicamente al citar la respuesta que el funcionario municipal le habría dado a la presidenta de la Junta de Vecinos 118, María Eugenia Sepúlveda, luego que ésta le pidió aplicar el dictamen de Contraloría.

“No voy a hacer eso”, “Yo estoy por casualidad en este cargo” e “informaré al Seremi y al MINVU, para que ellos que son mis superiores me digan lo que tengo que hacer”, habría señalado el director (s) de la DOM, Sergio Miranda.

Pero más inexplicable aún para los denunciantes es el hecho, de que el pasado 7 de noviembre el propio Miranda Zambrano, lejos de solicitar una orientación sobre la materia al seremi Rodrigo Uribe, hizo una defensa de la eventual legalidad del proyecto inmobiliario, al señalar la existencia de fotos con certificación notarial –prueba desestimada por la Contraloría- que dan cuenta de trazados, además de la presencia de una retroexcavadora.

“Esta certificación, junto a la realizada en otras imágenes de la obra, dan cuenta objetiva y fehaciente del inicio de las faenas, dentro del plazo de tres años, desde que se otorgó el permiso. (04.12.2013) las que provienen de una ministra de fe, tercera imparcial y ajena a los intervinientes de un procedimiento constructivo, no teniendo esta DOM ningún argumento para no dar fe de lo certificado por la Sra. Notario en orden a que las obras se iniciaron dentro de los tres a lo siguientes al permiso”.

Esta apología del actual Director DOM Valparaíso, para los denunciantes supone un sesgo e irresponsabilidad absoluta, pues por una parte deslinda la responsabilidad de considerar cumplida un requerimiento contemplado en la OGUC, en una foto notarial, la que correctamente no fue considerada como prueba por la Contraloría de la República, y por otra desconoce el contenido de la norma que señala supuestos específicos, los que claramente no se cumplen con la presencia de una máquina retroexcavadora en el lugar.

La parcialidad del Director (s) DOM Valparaíso en favor de la aprobación del proyecto inmobiliario, que ya tiene actualmente 10 pisos construidos, según los vecinos queda aún más presente al apreciar el punto 4 del oficio que le remitió al Seremi Uribe, donde utiliza como argumento el caso del Mall de 14 Norte de Viña del Mar para validar una certificación vía fotografía.

“Resulta útil, remitirse a lo resuelto por la Corte de Apelaciones de Valparaíso (…) en la causa del Mall de 14 Norte de Viña del Mar, donde acoge el reclamo de ilegalidad interpuesto por la empresa dueña del permiso de edificación que fue declarado caduco por parte de la Municipalidad de Viña del Mar y le da valor probatorio a una certificación notarial, muy similar a la existente en este caso de calle Ibsen”, detalla el funcionario municipal.

NEGLIGENCIA DE EX DOM

Para el abogado Rodrigo Avendaño el asunto es bien claro: “la DOM de Valparaíso se encuentra en estado de rebeldía al no cumplir el dictamen de la Contraloría General de la República, mediante práctica dilatorias de la certificación de caducidad, en búsqueda de respaldo de la Seremi de Vivienda”.

“Acá se ha tratado de encubrir la negligencia del ex DOM Matías Valdés, mediante una consulta sobre la naturaleza del inicio de faenas”, agregó, al señalar que lo anterior no procede luego que la propia Contraloría certificó que el proyecto no cuenta con permiso vigente.

Avendaño precisó que la gravedad de este asunto es constatar la actitud de la DOM de Valparaíso del Municipio de Jorge Sharp, que se pone de lado del empresariado en vez que por la defensa del patrimonio de la Ciudad y el bienestar de los vecinos.

Pese a ello, indicó que existe tranquilidad pues “al seremi de Vivienda, Rodrigo Uribe, sólo le cabe ratificar el dictamen toda vez que no existen nuevos antecedentes que logren desvirtuar lo determinado por la Contraloría”.

EL OFICIO AL SEREMI